29.6.08

Hetaira (Parte I) - Primer Ensayo


"Fragmento de una historia la cual llega en medio de un espeso silencio. De antemano me excuso por los posibles errores, pues ha llegado a mis sentidos al hallarme frente al ordenador guiándome sólo por lo que un susurro nocturno exigía que relate" - Hetaira -


Reina la oscuridad, el silencio penetra las entrañas del universo, en la cima de una montaña se halla un ser condenado a amar sus cadenas, a cumplir una condena entre mortales, joya invaluable, mujer que a simple vista pasa desapercibida, como cualquier otra, divagando en pensamientos, la soledad pasó a ser su compañía, sólo desea descansar, no sin antes encontrar una respuesta a las preguntas que se formula, ¿cómo retomar los hilos de una historia que casi llega al epílogo? Cómo empezar a relatar una realidad disfrazada de fantasía? … suspira… cierra los ojos, abre un ordenador portátil y así comienza…

Mi nombre es Hetaira, afortunada he de sentirme pues las musas me lo han otorgado en honor a las antiguas damas privilegiadas de Grecia cuya belleza e inteligencia sobrepasaban a las de su época (y a las de nuestro tiempo presente) los seres más cercanos a mí, me llaman reina oscura, o Dark Queën, ya que es en el taciturno silencio nocturno, donde mis facultades pueden llegar a desarrollarse a plenitud, si, pueden llamarme “Hetaira Dark Queën”.

He aquí un breve relato de aquella “realidad”, justo aquí, en este lugar, sucedió un Abril del año 2003, un velo nocturno cubría de estrellas un paisaje singular, alejado por completo de la ciudad en decadencia, donde los humanos día tras día se colocan la venda de la vanidad, el engaño, la rutina, lo superficial; había decidido alejarme solo por un momento de todo aquello, rodearme de lo poco que queda y contribuye a mantener de pie este planeta, hablo de la naturaleza, decidí subir a esta montaña y adentrarme en un pasaje que casi ningún mortal conoce, cubrí mi cabello con un manto oscuro y caminé a paso lento acompañada de una pequeña lámpara a gas para iluminar mis pasos, buscando el silencio y una sonrisa al sentirme en casa, al sentir que no todo está perdido. Pero mis intenciones se vieron frustradas al toparme con un ser desconocido a mis ojos (o por lo menos eso creí), la impresión que causó en mí fue impactante, su mirada eran dos luceros capaces de opacar la tenue luz que llevaba en mis manos para alumbrar el camino, su expresión fría y su porte rígido daban a entender sus intenciones de bloquear mi sendero. Su traje era oscuro, diría que parecido al de los caballeros de antaño, aquellos que velaban lo que hoy gracias a ellos permanece oculto a los seres comunes, llevaba una hermosa daga de plata que apenas se podía distinguir en su cinturón, por un instante sentí un leve escalofrío pero aun así no retrocedí.

Intercambiamos miradas por un tiempo que no pude contar, hasta que pude escuchar, luego de un silencio que parecía inmutable su terrible voz envuelta en sutileza y serenidad y mirando alrededor de los cielos con aire de desprecio, fijó su mirada en la mía diciendo:
- Sé a que vienes; verás querida, hace muchos años buscaba lo mismo, si, sé que es duro, pero hasta que no lo asimiles no podrás avanzar, las edades de este… “mundo”, te carcomen el alma, la nostalgia y la añoranza por tus seres queridos aumenta al verlos caer poco a poco, uno a uno, cumpliendo su ciclo mortal – soltando un suspiro y una sonrisa cargada de sarcasmo preguntó – dime… “Hetaira”, mi dama nocturna, ¿pues así te llamas cierto?, ¿donde se encuentra en estos momentos tu querido dragón de plata?

Casi no pude articular palabra alguna pues sentía invadidos mis pensamientos, hasta que sólo pude torpemente preguntar: - Dime… ¿quien eres?

- ¿Quién soy? – respondió con frialdad – soy tu pasado, tu presente, tu futuro, soy el odio, el amor, soy el verdugo de tu dolor y lo más profundo que se halla en tu corazón –luego de un silencio reflexivo prosiguió – esa pregunta querida mía, deberías hacerla a tu persona; es más, ¡¡¡deberían formulársela muchos!!! Así, los tiempos serían distintos, ¿no crees?.

- Mi pregunta – exclamé – es impulsada por el deseo de saber quién tengo frente a mi persona y pretende por lo visto, impedir que siga mi senda propuesta, veo seguridad, misticismo en tus palabras y en tu mirada, además, pocos seres me conocen por ese nombre, intentas descifrar mis pensamientos, lo que en vano es para mi persona, puedo ver que para otro no lo es. Sólo te pido por favor, me dejes pasar pues la tristeza hoy invade mi corazón, mi único deseo es seguir y refugiarme…

- Refugiarte!!!!?? -interrumpió en tono acalorado- ¿No me digas que pretendes actuar como Zaratustra al huir junto a la soledad a la montaña? Ja! ¿de que pretendes refugiarte? ¿refugiarte de ti misma Hetaira?, ¡¡Por favor!! Nadie puede ocultarse de sí mismo, con esto demuestras que no te conoces, ¡¿como pretendes entonces saber quién soy si no soportas la idea de estar contigo?! Si no tienes el coraje para encarar el peso que te ha sido impuesto, ¡adelante! ¡huye! y transformate en una mas del montón, o de lo contrario… - de pronto su tono de voz no fue mas que un susurro apacible – has lo que tienes que hacer, pues no he de irme a menos que así lo pidas, de ser ésta tu decisión puedes tener por seguro que jamás volverás a verme, pues toma en cuenta que nada es casualidad y estoy aquí por una razón… al igual que tú.

- El silencio es la mejor respuesta que puedo darte en este momento – respondí.

Y en silencio quedó el ambiente, pues hasta los sonidos del paisaje nocturno suspendieron sus sonidos dejándolos en la espesura del aire, aquel ser tenía muchas facultades, una de ellas capturar y leer los pensamientos de los seres, pertenecía a una orden muy antigua, quedaban pocos de ellos dispersados por todo el planeta, su edad podía contarse a muchas generaciones, sin embargo las marcas de éstas no se veían en su rostro sino en el carácter que reflejaba la frialdad de su mirada.

- Mi querida Hetaira – exclamó con tono nostálgico, añorando algo desconocido a los demás, relatando pequeña parte de la historia de un mundo agonizante cuyo peso parecía sentirlo en su alma – tal vez esto que voy a decirte ya sea de tu conocimiento, pero escucha y trata de volver en sí y arrancarte el velo que cubre a muchos que ya hemos perdido, al inicio de los tiempos, antes de la gran batalla en el universo, vivíamos en armonía, pero ésta como bien sabes duró poco, al caer aquellos que fueron nombrados como desconocidos, la maldad del hombre empezó a desatarse sin control, hubo un tiempo en que los dogmas espirituales y el supuesto camino hacia la evolución de las almas eran solo excusas para saciar sus macabras intenciones, alimentarse del materialismo e intereses personales, muchas vidas se consumieron bajo la hoguera, muchas lágrimas fueron arrancadas de las pupilas de aquellos que fueron oprimidos por sentencias absurdas levantadas con descaro “en nombre de Dios”, las batallas se hacían eternas, las esperanzas se desvanecían con el viento… muchas voces fueron quebradas cual cristales en diminutos pedazos, muchos secretos plasmados en hojas fueron convertidos en cenizas… aquellas verdades que con tanto celo guardaron en un pasado los grandes sabios quedaron suspendidas en el tiempo con la esperanza de que surga una generación que las devele.
“sin embargo pequeña Hetaira; no todo se perdió, muchos lograron ocultarse y de alguna manera sobrevivir en el anonimato, en secreto muy a su pesar se dispersaron por cada rincón del mundo y día tras día evitan que este caiga en una terrible guerra a consecuencia de los actos de la humanidad, son la “mano de Dios” que aun sostiene a un planeta en decadencia, pasan desapercibidos entre los demás bajo una figura y mirada serena, silenciosa… sobreviven soportando una condena que para algunos es un privilegio, para otros un privilegio que es condena; da igual, en silencio observan como unos a otros se destruyen, no pueden salvarlos del todo ya que para dicha o desgracia, el ser humano posee algo que llaman libre albedrío y la misión de estos seres “especiales” es estar aquí hasta que el destino del mundo se cumpla y el creador así lo decida. Pertenecemos a ellos Hetaira, a aquellos seres y deberías sentirte orgullosa de no ser como aquellos mortales comunes, autómatas de su propia voluntad, he tenido que vigilarlos por muchos años al igual que tú, con la diferencia de que he aceptado mi destino, he venido en búsqueda de tus facultades en tiempos aciagos, tiempos en que la oscuridad se torna más espesa, ¿y que es lo que vengo a hallar? A un ser muy diferente a la época de antaño. Ahora, decide… ¿vas a huir o te quedas y terminas de cumplir lo asignado? – su mirada era penetrante no pude dominar mi mente y se fundió en mis pensamientos- Si, has decidido seguirme, eh? No diré más, sígueme entonces, el camino será largo, nos sentaremos junto al fuego del refugio y me contarás lo que he visto en tu hechizante mirada, luego terminaremos con lo que hemos de terminar. Todo es un ciclo Hetaira, recuerda querida la eternidad, no se halla en este mundo.

El silencio una vez más se fundió con la noche, no podía separar la mirada de aquel misterioso ser, dio media vuelta, fundiéndose con la oscuridad, ¿cómo negarse a semejante hombre? Seguí sus pasos camino a sus designios, sabía que esa noche decidiría el rumbo de un camino que aquel día había detenido, luego de caminar bajo la tenue luz de luna que reflejaba el destello de sus ojos, llegamos a un refugio internado en la montaña que ningún ser común conoce, encendió una luz multicolor, hermosa, daba calor, nos sentamos alrededor de ella, sacó una bebida y la calentó junto a nuestra misteriosa lumbre, me la dio a beber, su aroma era dulce como las flores y de sabor refrescante como el agua en pleno verano, luego me alcanzó un pequeño odre y me dijo -bebe, te hará sentir mejor -se sentó en posición reflexiva, como los sacerdotes budistas en su templo al venerar a Buda Amida, me observó y dijo en un tono embriagador a mis oídos y terrible a mis sentidos, como si sus palabras fueran órdenes a las mías– bien, estoy listo Hetaira mía, esta noche será algo “larga” es luna nueva, empezemos, pues habrá mucho que decir, escuchar y hacer, aquí estoy y hoy decidirás si deseas que siga siendo así.

Este... es el final y el principio de una breve historia que he de relatar, breve historia de algunos de aquellos que se podrían llamar los “elegidos”, se cambiarán nombres pues los reales jamás serán relatados entre los hombres, a menos que ellos difícilmente decidan lo contrario.




20.10.05

una utopìa?

No es más que una utopía
No es más que una tortura en demasía
Tratas de conseguir la verdad
Pero siempre ésta de ti se esconderá

Astucia has de tener
Para poder quitar el forro que ella ha de poseer
Más en un círculo de engaños siempre te hallarás
Y encontrar la salida muy difícil te será

Una eterna tortura siempre te rondará
Esto es cierto aquello falso y nada te convencerá
Solo te resta seguir los designios de tu ser
Que en ellos la verdad si podrás ver!!!!!

nightmare

Extrañas figuras abstractas y espectrales rondan mi habitación esta noche...Una tétrica luz es su guía... los miro, se acercan, se detienen, se alejan...Vagan errantes buscando un destino... almas en pena, desconocen que han fallecido.
Cierro los ojos en vano, procurando no molestarlos con miradas indiscretas, penetran mis párpados, mi oscuridad, mis sueños... una extraña neuralgia se apodera de mi cuerpo, siento sus cadavéricos y fríos dedos ascendiendo lentamente por mis piernas, ahogo un escalofriante grito de terror mientras intento desesperadamente rasgar el manto impalpable que cubre la luz de mi alma... Cumple mi deseo!!! liberala y entregame a las alas del viento!

19.10.05

Viaje..

huraña, navego a hurtadillas para no interrumpir el sueño de Poseidón, sumerjo mi alma entre las olas y me embriago de éxtasis deleitándome al sentir la sensual danza de su vaivén.
Encuentro fortuito ... se acercan curiosas las nereidas, sonríen... me guían a lo mas profundo de su palacio de cristal y perlas para mostrarme a los desafortunados hombres, presas de su mística belleza.
Cual ritual empieza el exordio... forman un círculo elevando oraciones al infinito, una de ellas sale reluciente al centro, la luna baña sus cabellos de plata, sus destellantes ojos se fijan en el vacío, entrelaza con delicadeza sus níveos brazos en el pecho y separa lentamente sus rosáceos labios para entonar dulces y finos ecos... un coro suntuoso de ninfas le siguen, retumbando con sus voces el horizonte, confundiéndose gloriosamente con el bramido el mar que inauditamente se encoje de sumisión.
Notas dulces, sombrías, terribles... ansían oscuros naufragios, te llenan de agrio placer, bárbaro embeleso, afligen almas con su agudo sonido hipnótico... No lo busques!!!. Enhebra tu barca y corre a orilla, antes de que el viento confidente se detenga bajo el hechizo y bosteze acunandose en la voz de las deidades...
Tiembla la noche... tiembla el océano... tiemblan los corazones... Poseidón se acerca...
Música suicida... te regalo una mirada neurastémica y una lágrima melancólica... he llegado al epílogo de mi quimérico viaje... me despido con una reverencia, ellas con gesto emotivo, dan media vuelta y sumergen sus ansias nuevamente en búsqueda de los sátiros para alimentarse como cada noche, de sus deseos.......